4 de febrero de 2006. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, pidió hoy a los que “se sientan vencidos” por la devolución a la Comunidad de los documentos del Archivo de la Guerra Civil, con sede en Salamanca, que vean la restitución “como un acto de esperanza para el futuro”. Maragall, que inauguró una exposición sobre el retorno de los legajos, consideró que el acto de esta jornada no hubiera sido necesario “si el pueblo de Cataluña no hubiese perdido la libertad”.
De pie, en una tarima improvisada en el patio del Palau Moja, sede de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno catalán y lugar elegido para la muestra, Maragall recordó que los documentos sirven, ante todo, para “recordar”. “Representan una herida abierta sobre lo que el país tuvo que aguantar. Ahora tenemos las pruebas de la barbarie, ya que estos papeles son el material de la vergüenza. (…) Hoy Cataluña se reencuentra con su historia y deja atrás una pesadilla”, manifestó.
En su discurso previo a la inauguración de la exposición, ‘El retorno de los documentos confiscados a Cataluña’, Maragall, propuso denominar ahora a los legajos “papeles de Sant Cugat”, ciudad en la que se encuentra la sede del Archivo Nacional de Cataluña, o “papeles de la dignidad”, ya que durante años se han conocido como los papeles de Salamanca.
En todo momento, apeló a la concordia ya que se trata de unos legajos “símbolo de la concordia del futuro entendimiento entre los pueblos de España, puesto que “Galicia, País Vasco y Cataluña forman la avanzadilla robusta de la España plural en un avance que resulta imparable”. “Se ha querido provocar enfrentamientos y se han producido muchos despropósitos”, indicó, para insistir en este sentimiento de concordia.
Antes de concluir, el presidente del Gobierno catalán indicó que, desde su punto de vista, se han dado dos condiciones para que los documentos salieran de Salamanca: “El compromiso y la perseverancia de los que los han pedido y la determinación de los gobiernos, una señal, ésta, del cambio que se está experimentando”.
Al acto acudieron, además de numerosos medios de comunicación y personalidades, las principales autoridades de esta autonomía, como el presidente del Parlamento de Cataluña, Ernest Benach; la consejera de Cultura, Caterina Mieras, y el alcalde de Barcelona, Joan Clos. En total, unas cien personas se dieron cita en el patio del palacio, construido en 1774 y situado junto a Las Ramblas, bajo la mirada atenta de los mossos de escuadra, vestidos con traje oficial, diseñado hace 400 años./ICAL
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